En esta escena de la película El curioso caso de Benjamin Button, Benjamin  (Brad Pitt) cuenta que si alguna de las cosas que desencadenaron  el atropello de su amiga Daisy, impidiendo para siempre que continuara con su carrera como bailarina tras romperse la pierna por cinco, hubiera ocurrido de forma diferente: ésta no hubiera sido atropellada.

Julio Aparicio: Salvado

22 mayo, 2010

Julio Aparicio salva la vida tras la cornada que recibió el pasado 21 de mayo por el primer toro de la tarde en la madrileña Plaza de Toros de las Ventas. La cornada le produjo una “herida en región submandibular con una trayectoria ascendente que penetraba en la cavidad bucal, atravesaba la lengua y alcanzaba el paladar, produciendo fractura del maxilar superior”.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/28/toros/1275040676.html

Gracias a su perro

22 mayo, 2010

Carolina Hernández es una funcionaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Haiti, que el 12 de enero salvó su vida gracias a su perro, pues el día del terremoto tuvo que regresar a dale de comer y eso impidió que estuviera en un hotel que se derrumbó.
La damnificada señaló que está viva gracias a que cuando se dirigía al Hotel Montana, donde tendría una junta de trabajo, se acordó que no había dado de comer a su perro y DECIDIÓ regresar a su domicilio para darle de comer. Por lo que cuando el hotel se desplomó ella no estaba en el lugar.
La funcionaria de la OEA comentó que el movimiento telúrico la sorprendió en su departamento, ubicado en Petion-Ville, el cual por tener afectaciones la mantiene durmiendo en colchones a fuera de su hogar.
Hernández Ramírez, encargada de derechos humanos, refirió que se mantendrá en Haití con su esposo Marie Joseph Ivan Desider, quien labora en la organización de ayuda humanitaria USAID, para seguir desempeñando su labor.

Si nuestras decisiones van cambiando el transcurso de nuestra vida. Las decisiones que ha tomado María José a lo largo de ella han sido las más acertadas y las que han hecho que hoy esté donde esté. Veamos su recorrido  a lo largo de esta entrevista que le realicé el pasado 20 de abril.

Descubrí lo atractivo que puede ser preparar el menú y luego servirlo”

Poco a poco se llega lejos” es una dicho que define a la perfección la vida profesional de María José Bueno. Sus cuarenta seis años de edad y una larga trayectoria le han hecho estar donde está ahora.

María José (Badajoz, 1964) es una luchadora innata. Tuvo claro, desde el primer momento, que quería ser periodista y que nada se interpondría para conseguirlo. Sus comienzos en el teatro, para los que sólo tiene halagos, le ayudaron a enfrentarse a algo que hoy es el día a día de su vida : el directo. Pese a quedar encandilada, primeramente, por la radio donde pasó algunos años rodeada de profesionales, la pantalla llegó inesperadamente a su vida y acabó por seducirla, permitiéndole crear y presentar un mismo programa ( Gente, Los desayunos, Esta Mañana y finalmente el telediario dos).

Orgullosa de ser unas de las pocas mujeres que ha llegado a estar dónde está hoy, y defensora incondicional de la igualdad entre hombres y mujeres, es embajadora de Una escuela para todas de Marie Claire, una asociación que tiene como misión brindar con la educación que no tienen y que merecen muchas niñas de Camboya destinadas en muchas ocasiones a la prostitución.

Habiendo tocado todas las ramas del periodismo ( prensa, radio y televisión), después de una larga y dura trayectoria profesional y de presentar los informativos con mayor audiencia en prime time asegura que aún le quedan muchas cosas que hacer en el periodismo.

¿Siempre ha tenido la vocación de ser periodista?

Si… – sonríe– yo lo recuerdo desde que era bien pequeñita, ¡siempre quise ser periodista! A mí me parecía que era una suerte y un privilegio que hubiera un trabajo que consistiera en estar donde pasaban las cosas. Era muy curiosa y me gustaban mucho los acontecimientos, y estar allí me parecía un trabajo estupendo y encima que te pagaran por eso ¡era todo un privilegio! Desde que me recuerdo creo quiero ser periodista.

¿Desde niña?

Sí, bueno… Desde más pequeña dicen en mi casa que quería ser cirujana, pero eso es un recuerdo vago. De ser un recuerdo ya consciente, sí quise ser periodista.

En su adolescencia hizo sus pinitos artísticos en el teatro. ¿Cómo recuerda aquella época?

Preciosa. Preciosa porque era muy jovencita…

¿ A que edad?

Pues a los catorce empecé y hasta los veinte y tres tuve contacto con ese mundo.

Era muy jovencita y me puse en contacto con un mundo adulto completamente, lo cuál aprendí y crecí muy rápido. Un mundo adulto que te pone en contacto con otras lecturas, otras películas… y en el que haces amigos estupendos. A mí es un mundo que me encanta, y del que que me costó salir no te creas… de ahí me sacó el periodismo porque, como todo, seguí estudiando e hice la carrera. Cuando entré en la radio y me gustó tantísimo, fue también lo que me sacó del teatro, sino me hubiera apasionado como me apasionó probablemente hubiera seguido, pero la radio me atrapó y las noticias. Tuve claro que mi mundo era aquel, así que dejé el teatro. Pero lo recuerdo de los mejores recuerdos de mi vida y alguno de mis mejores amigos siguen siendo de ese mundo.

Y también le ayudo a perder el miedo…

Bueno te ayuda, desde luego, a relacionarte – se queda en silencio unos segundos mientras piensa– de otra manera con el público, con tu voz, con tu imagen… es un aprendizaje que ya te dura para siempre.

En cierta ocasión comentó que en el teatro “estás protegido por el personaje mientras que en los informativos sólo eres tú”.

Es que eso es así – ríe – cuando me dicen: “¡hombre te servirá!”. Bien, te sirve para proyectar la voz, te sirve para mantener unas posturas de cara al público… pero claro no hay color, tú en el teatro te metes en la piel del personaje y no eres tú, te sientes protegido y haces cualquier cosa. En pantalla eres una periodista con tu nombre y apellido, es muy distinto. La actitud profesional y ”el coste” que tiene una imagen es totalmente distinto.

¿Cómo recuerda su paso por la universidad? En una entrevista usted comentó que le decepcionó bastante e incluso estuvo a punto de abandonarlo. ¿Por qué?

Si… yo era una buena estudiante, había hecho una EGB muy buena y muy sólida; y mi BUP a pesar de trabajar en el teatro también fue bueno. Llegué a la universidad con muy buena base, no sólo la académica arreglada sino las muchísimas otras cosas que yo había leído precisamente por mi vinculación con el mundo del teatro. Como venía de un mundo tan adulo, tan consciente de lo que hacía, un mundo en el que el tiempo lo invertías en cosas que te gustaban de verdad, en cosas que las hacías con placer, me sentí muy desplazada. Primero porque estaba en una clase con chicos muy jóvenes que me daba la sensación que estaban allí obligados. Segundo porque éramos tantos… Me resultó tan relativamente fácil ir aprobando, y eso que estaba trabajando a la vez. Así que me decepcionó un poco, porque yo tenía muy mitificada la universidad. A mí me gusta mucho estudiar y para mí el aprendizaje no era una etapa de tránsito para otra cosa, sino que en sí mismo estudiar me gustaba mucho y no me exigía tanto la universidad como yo pensé que me iba a exigir y me decepcionó la verdad. Pero hice prácticas en primero de carrera en la radio y ahí si me quedé atrapada por lo que ya terminé la carrera, la profesión si estuvo a la altura de lo que me esperaba y consideré que si quería ser periodista debía terminar la carrera y la terminé.

¿Y qué tal fueron esas prácticas en Radio Cadena Plasencia?

Bien, el primer año muy asustada, la primera vez delante de un micrófono lo recuerdo como un horror ¡sonaba más mi corazón que mi voz! Pero he tenido suerte, yo soy una profesional formada en la pública desde las prácticas y ya di con unos profesionales estupendos diseminados por todas las emisoras de España. Hice prácticas en Cadena Aragón, en Cadena Plasencia con gente que me enseñó tanto, no sólo mucho sino bien, que tengo muy buenos recuerdos de mis prácticas. En ellas aprendí algunas cosas que me han servido para siempre. Me quedé atrapada y ya no salí

ríe– .¿Y cómo lo compaginaba?

Pues…¡Uff! – ríe– venía a Madrid a algunos parciales. Tuve de todo, cursos que pude venir a los parciales y cursos que sólo pude venir a los finales… Hablé con los profesores y más o menos lo entendían.

¿Y los apuntes?

Se sonríe– Tenía muy buenos compañeros que me pasaban los apuntes… Y luego me servía mucho mi experiencia profesional había asignaturas donde ésta era muy importante a la hora de pensar. Y por lo demás en junio, en la época de exámenes, me cogía mis vacaciones para hincar codos y estudiar. Fueron unos años duros porque durante tres o cuatro años no tuve vacaciones reales.

 ¿Alguna vez soñó estar al frente de un informativo seguido por tres millones de espectadores cada noche?

Hombre una cuando empieza sueña que se va a comer el mundo, no sueñas nada concreto no dices: yo voy a hacer un telediario, pero tu crees que vas a ser Oriana Fallaci, por ejemplo, que en mi promoción era entonces lo más que se podía ser. Tú querías ser la Oriana Fallaci española. Por eso, cuando empiezas, te quieres comer el mundo; además yo creo que esa es la actitud que hay que tener que para estrellar ya está la vida – ríe– . No tenía ambiciones concretas pero pensaba que quería estar en la primera línea de fuego de todo lo importante que pasara en el planeta. No sueñas cosas concretas o por lo menos yo, no dices quiero presentar un telediario en la tele, eso nunca se me pasó por mi cabeza porque además yo cuando empecé la facultad me veía más escribiendo en periódicos, en la prensa escrita, luego la radio me encantó, y después la televisión llegó a mi vida no la busqué yo no era algo con lo que yo hubiera contado.

(La entrevista queda interrumpida con la llegada de su último premio recibido: el Picota del Jerte 2010 traído por unos mensajeros).

Más adelante comenzó en Radio Nacional de España en Extremadura. ¿Cómo lo recuerda?

Sí, porque Radio Cadena se fusionó con Radio Nacional . Pues bien… poco a poco pasé de Radio Cadena Badajoz a Radio Cadena Plasencia de ésta a Radio Cadena Teruel que se convirtió en Radio Nacional en Teruel, de Radio Nacional en Teruel a Radio Nacional de Zaragoza, de ésta a Radio Nacional en Madrid y después a TVE en Sevilla. Y yo creo que fue un entrenamiento estupendo me lo iba proponiendo y yo iba diciendo que sí. Tenía veinte poquísimos años y lo que tenía era muchas ganas de aprender, y cambiar de ciudad no me suponía un esfuerzo pues no tenía hijos, no tenía ataduras además me parecía atractivo, interesante, estimulante…. Conocí muchas realidades muy distintas, me dio una visión muy de conjunto de España y cuando finalmente aterricé en una redacción de Madrid se notó que ese entrenamiento me había servido de mucho ya que en Madrid se tiende a centralizar (nos creemos que el mundo entero termina aquí) y haberme recorrido un poco España fue muy bueno.

Cuando se trasladó como jefe de informativos a Radio Nacional de Aragón ,a la vez colaboraba con Diario 16 .¿Cómo fue ese saltó en su carrera?

El tiempo que estuve en Aragón, Diario 16 que hace su edición aragonesa me propuso colaborar y yo encantada. La verdad que escribir para el periódico fue otra experiencia muy estimulante porque bueno la radio te daba la inmediatez es un medio muy cálido, muy inmediato no hay intermediarios entre lo que tú ves y lo que tú cuentas es muy directo, pero es necesariamente conciso y el periódico me permitía escribir muchísimo – ríe– de los acontecimientos era otra manera de contar lo que pasaba.

En 1991 dio el salto a la televisión pública en el centro territorial de Andalucía. ¿Cómo fue el paso de la radio a la televisión dónde prima la imagen?

Me costó eh… pero me lo propusieron y me fui a Sevilla. Estuve sin hacer imagen casi dos años porque yo fui a dirigir los informativos, y al principio me costó mucho porque me parecía un medio muy lento comparado con la radio, en el que la imagen hacía mucho ruido ya que a veces se sobreponía a lo que querías contar y a mi me costó bastante que la televisión me sedujera porque me parecía que había mucho ruido en medio de la comunicación. Pero luego una vez que te atrapa la imagen es casi para siempre – ríe– luego decía “¿cómo hubo un momento en el que no me gustaba la tele, un momento en el que no me apetecía contar las cosas con imágenes?” ahora casi lo concibo de otra manera.

Después vino Gente con un periodismo distinto de sucesos y corazón…

Después vino Gente si… haciendo sucesos básicamente y bueno yo soy una persona muy optimista que además como me gusta esta profesión tantísimo trato siempre de sacar de cada experiencia algo bueno ¿no?

¿ Que le aportó esa etapa?

¿De la etapa de gente? Pues mira los sucesos son algo que no entraba en mi cabeza, ¡eso si que no hubiera entrado nunca en mi cabeza! ni hacer pantalla… pero de las dos cosas aprendí. De hacer pantalla descubrí lo atractivo que puede ser preparar el menú y luego servirlo, completar todo el ciclo, y de los sucesos aprendí mucho sobre la condición humana, los sucesos siempre tocan el dolor, las personas en situaciones límite… y aprendí que somos capaces de lo mejor y de lo peor los seres humanos. Y profesionalmente me enseñó como se puede hablar de cualquier tema con rigor, con respeto, con pundonor…

Aunque a veces ¿promovido por el morbo?

No… ¡cómo se puede esquivar el morbo!y en televisión es muy difícil porque la televisión se hace con imágenes y tú para tratar un crimen es muy difícil tener que obviar que habido un crimen ¿verdad? Bueno pues se puede, ¡se puede! Es un ejercicio profesional duro y difícil, pero yo siempre decía a los redactores con los que trabajaba “Ni un plano que no aporte información, ni un plano que no ayude a comprender la noticia. Ese plano de sangre ¿ayuda a comprender lo qué ha pasado?Pues si no ayuda a comprender lo que ha pasado , si ya tenemos claro que cuando se apuñala a alguien sale sangre, ese plano no hace falta”. Había a veces que era imprescindible, pero si no es imprescindible no… fue otra manera de enfrentarme al periodismo y de la que también aprendí mucho.

 Cuando Fran Llorente le ofreció la sustitución de Luis Mariñas en Los Desayunos de TVE le recomendó hacer una tertulia plural. ¿Consiguió sus objetivos?

Sí.. la verdad fue lo único que me dijo: “yo quiero que dirijas esto y quiero que sea una tertulia muy plural dónde se escuchen todas las voces”. La verdad es que era una franja televisiva que yo tenía muy chequeada por mis circunstancias personales – ríe – tenía una hija pequeña y cuando la dejaba en el colegio por la mañana, como trabajaba por la tarde, digamos que era la hora de televisión que yo veía con tranquilidad en mi casa. Llegaba sola me servía un café, me ponía el periódico encima de la mesa, me ponía la tele y estaban las tertulias matinales todos los días; haciendo zapping por todas las cadenas tenía muy claro lo que había, cual era la oferta, que era lo que echaba yo de menos. En el primer momento cuando Fran me lo propone, que era para mí insospechable no se me hubiera pasado jamás por la cabeza, me senté a pensar: “¿yo qué querría como espectadora?¿yo qué echaba de menos? ¿qué me gustaría? ¿cuáles son los periodistas que a mi me gusta oír? Gente que piensa como yo, gente que no piensa como yo… Y le presenté un proyecto y a él le pareció bien, lo pusimos en marcha y luego lo fuimos mejorando y perfeccionando a lo largo de los años. Pero yo creo que si conseguimos el objetivo inicial que era que fuera plural y que todas las voces se escucharan.

Durante unos meses, sino me equivoco, estuvo compaginando Los Desayunos con el matinal Esta mañana de la misma cadena. ¿Cómo lo hacía?

¡Pocos! Tres meses por eso sólo… – suelta una carcajada – Fueron tres meses, solo que vivía en el alambre, en los que vivía un poco enloquecida porque dirigía los dos programas y al final tenía la sensación de no disfrutar de ninguno, de no enterarme bien. Presentaba los dos y yo que soy muy perfeccionista y muy pesada, al final no estaba en el detalle de ninguno de los dos y por eso a los tres meses de acuerdo con el director de televisión dijimos “lo hemos hecho, lo hemos intentado pero no creo que haya sido una experiencia estupenda y lo dejamos”.

En el telediario dos tuvo que sustituir al exitoso Lorenzo Milá. ¿Le supuso una gran responsabilidad?

Sí, siempre es una responsabilidad en cualquier caso… Pero sustituir a Lorenzo fue una responsabilidad muy grande para mí por muchos motivos: porque creo que es uno de los mejores comunicadores audiovisuales que hay en este país, porque además era mi amigo y porque yo le admiro profundamente. Además era un ejercicio de aprovechar todo su legado y ser yo a la vez. Para mí Lorenzo Milá sigue siendo una referencia muy importante personal y profesional.

El programa enseguida se convirtió en líder de audiencia…

¡Sí! ¡que bien! ¿verdad? – se ríe – porque la audiencia da libertad. Yo creo que hay que hacer los informativos con las noticias que crees que tienes que dar, pero si además eso la audiencia lo aplaude estupendo porque eso te da tranquilidad, te da seguridad a la hora de enfrentarte al minutado al día siguiente…. Y sí… la audiencia respondió bien desde el primer momento la verdad. Yo con mucha prudencia, en cualquier caso, lo acojo siempre porque eso puede cambiar,y tú sigues siendo el mismo profesional, sigues haciendo el mismo producto… y yo la verdad es que aspiro a una televisión mayoritaria, a mí me gusta que mi telediario (bueno mí, de todos los que lo formamos) lo vea mucha gente, que tenga mucha audiencia pero sin coger atajos para conseguir esos objetivos, haciendo lo que crees que tienes que hacer.

Y usted que ha tenido que luchar tanto por llegar dónde está ahora. ¿Qué opina de la tendencia que muchas cadenas siguen de poner mujeres florero en sus informativos?

No es una tendencia desgraciadamente, es la historia de nuestra vida. Lo que creo afortunadamente es que eso empieza a cambiar no sólo en la pública sino también en la privada con estupendas profesionales en todas las cadenas. Es la historia de las mujeres, la televisión no es un extraterrestre, la televisión forma parte de la vida de la sociedad y por lo tanto es un reflejo de ella. Y las mujeres aunque hemos dado un paso de gigante en muchos aspectos de la sociedad, todavía nos queda mucho por recorrer, y la televisión es un espejo de eso. Y si de nosotras se valora más la imagen que la inteligencia desgraciadamente en muchos planos de la realidad también en la televisión.

Pero usted ha roto con eso…

Y muchas otras… Yo dirijo y presento un informativo es verdad, pero parece mentira que hayan tenido que pasar cincuenta años de televisión pública para que una mujer dirija y presenta el informativo de prime time y yo estoy muy contenta por un lado de hacerlo y por otro lado digo: “¡Dios mio han tenido que pasar cincuenta años para que esto ocurra!” Siempre te deja un sabor agridulce eso de la primera mujer que… sabor dulce de por fin estamos ahí, y el amargo de todavía hay espacios públicos dónde las mujeres no estamos.

En su lucha por la igualdad de condiciones en un mundo machista colabora con la asociación Escuela para todas de Marie Claire. Hábleme un poco de sus experiencias.

Es un proyecto precioso que inició Marie Claire Francia y que continuó Marie Claire España con el proyecto español del que yo soy embajadora. Y bueno… partiendo de la base de que somos muchos que porque damos la cara en televisión, porque dirigimos una revista tenemos contactos, agenda, manera de mover dinero para una buena causa, dijimos: “¡pues venga!”. Y los que queremos que fundamente la educación como herramienta de transformación social y que las que creemos que la educación es la herramienta imprescindible para caminar hacia la igualdad entre hombres y mujeres pues que mejor que una escuela en Camboya donde la educación de las niñas no vale nada y nadie apuesta por eso y se las destina al campo de la prostitución, de la explotación sexual, que mejor que una escuela donde niñas que no pisarían nunca un colegio puedan tener una educación buenísima donde están preparando a las líderes del futuro de su país. Es un proyecto que a mi sólo me cuesta hablar de él y  que sin embargo llegas allí y dices: “ Madre mía con que poco transformas tanto”.

En el 2009 recibió en Luarca el galardón Valdesana 2009 otorgado por la asociación de mujeres Valdés siglo XXI. ¿Qué supuso para usted?

Todos los premios son una alegría – sonríe – y quien diga lo contrario ¡miente! – se ríe– Me da mucha alegría recibir premios y los que vienen de organizaciones de mujeres me producen una especial satisfacción porque la verdad las organizaciones de mujeres son las que trabajan de verdad, las que están ahí en el campo de batalla, en la primera línea, enfrentadas a los problemas y siempre me parece tan estrambótico que me premien a mí con todo lo que hacen ellas, pero bueno, como viene de parte de gente muy luchadora y que tiene un conocimiento muy directo de la realidad de las mujeres me da mucha alegría y me emociona muchísimo.

En el periodismo se tiende a hablar de violencia machista. ¿Cree que ese término está bien empleado?

Yo creo que sí, hay que buscar sinónimos: de género, machista… Lo que está claro es que no es lo mismo que violencia doméstica, eso es otra cosa. Pero sí, a mi no me parece mal violencia machista, violencia de género yo lo uso como un mismo sinónimo.

Recientemente ha recibido el premio Picota del Jerte 2010 ¿Qué sintió en ese reconocimiento de sus paisanos?

Pues los de tu tierra emocionan de otra manera. Este año además ha sido un año especialmente emotivo para mí con mi tierra porque también me dieron la Medalla de Extremadura que es una cosa que se le da a personas que tienen una trayectoria muy larga y yo me sentía allí una pipiola.

Y te da mucha emoción, porque te acuerdas sobre todo de tus padres – se entristece– que yo no tengo y de lo que hubieran disfrutado ellos de cachorros. Esos premios se cogen acordándote de tus padres, y de la pena que te da que no lo puedan ver para disfrutarlo.

Siempre se ha dicho que la televisión pública da un trato de favor al gobierno de turno. Sin embargo usted rompió con esa línea en la pasada entrevista al Presidente del Gobierno mostrándose más incisiva que sus otros dos compañeros.

Yo discrepo que la televisión pública sea siempre progubernamental, esta televisión pública de ahora mismo no es nada progubernamental, defiendo esa situación. Afortunadamente ha cambiado en cuatro/cinco años de una manera radical, ganándose la confianza de la gente. Y no… no es para nada una televisión que está al servicio del gobierno de turno. Y respecto a la entrevista al Presidente del Gobierno yo cumplí con mi deber, y le hice las preguntas que creí que tenía que hacer y poniéndome siempre en la piel de los espectadores.

 Elaborar un telediario lleva mucho esfuerzo para estar tan sólo unos minutos en escena.¿ A qué hora llega a su casa cada día?¿Cómo lo compagina con su vida personal?

Bueno… llego a la tele a las once de la mañana y me voy a las diez y media de la noche. ¡Esto es así!Nadie te obliga, ¿no? Esto es así y no tiene más vuelta de hoja… Y lo compagino con mi vida personal pues como puedo, como todo, organizándote… Hay gente que lo tiene peor.

¿Cree que ya ha hecho todo como periodista?¿Qué le queda por hacer?

¡Nooo! – exclama– ¡Todavía quedan muchísimas cosas! que va, que va… – ríe– Sería terrible si yo pienso que ya hecho todo. Me queda mucha gente que entrevistar, muchos telediarios que hacer y muchos programas que inventar.

María José Bueno y yo en la redacción de Televisión Española

El futuro…

7 mayo, 2010

Saber como será el futuro es algo que nos inquieta a la mayoría de las personas. Grandes cineastas, escritores, pintores han intentado predecirlo muchas veces en sus obras y en algunos casos como el de Julio Verne de forma acertarla.
Practicamente vivimos pensando en el futuro: lo planeamos, lo imaginamos, lo soñamos… Pero¿que hará el tiempo con nosotros? ¿que hará con nuestro futuro? El futuro nos llevará por un camino o por otro.
El tiempo se va. Tenemos la costumbre de hacer fotos para de alguna manera congelarlo y que no se vaya, pero al fin y al cabo el tiempo se va. Pero.. ¿a quién no le gustaría una foto del futuro? Lo que imaginamos, nuestros deseos son ensayos del futuro.
En definitiva nuestros deseos son ¡fotos del futuro!
Es más fácil pensar que hay un destino escrito,y que simplemente avanzamos hacia él.
Pero ¡NO! el futuro es volátil, una simple decisión y todo cambia : un error, un traspié, una acción una omisión y las fotos del futuro cambian pues éstas son imprecisas.
El pasado no se puede cambiar, el presente está ocurriendo, pero el futuro… ¡EL FUTURO CAMBIA A CADA INSTANTE!
Queremos correr contra el tiempo, anticiparnos, detenerlo… pero es una pérdida de tiempo.
Lo que hacemos o lo que no hacemos va moldeando nuestro futuro. Un segundo antes y tienes un final feliz un segundo después y todo cambia . El futuro es una foto que cambia constantemente. Hoy tiene una cara mañana otra, hoy está y mañana no está.

Féliz rescate

27 abril, 2010

Hay ocasiones en las que el destino de nuestra vida cambia gracias a personas que intervienen en el lugar y en el momento exacto. 

De izq. a der., Aday Mendoza, Orlando Viera, Ramón Martín, Iñaki Artano y Chano Martín, tras el rescate

Una menor de 10 años podía haberse ahogado en la playa de Faneroque, en el municipio de La Aldea de San Nicolás el pasado Viernes Santo pero eso no ocurrió, gracias a  que fue salvada por el Grupo Delta de Rescate de Agaete . Los turistas y bañistas en el puerto de Las Nieves fueron testigos de la rapidez con la que actuaron los rescatadores y su alegría al ver que la niña estaba en buen estado. Misión cumplida.

El alcalde de Londres, Boris Johnson (37 años)  salvó personalmente, el lunes 2 de noviembre de 2009 a una ciudadana llamada Franny Armstrong que estaba siendo víctima de  tres malhechores encapuchados que amenazaban con hacerle daño y robarle sus pertenencias en el distrito de Camden (al norte de la ciudad).
La curiosa anécdota en la que se vio involucrado el político, se dio mientras realizaba un paseo en bicicleta por las calles de la ciudad y vio que una indefensa mujer estaba siendo atacada por unos jóvenes, por lo que se dispuso acudir a su rescate, no importando que su vida estuviera en juego.

Tras darse el suceso, la mujer de 37 años, quien trabaja como documentalista y ecologista, se mostró muy agradecida con el hombre que salvó su vida y no sólo eso, sino que se dijo sorprendida, que su rescatista fuera nada más y nada menos, el máximo mandamás de la comunidad:
“Fue algo tan surrealista. Vi acercarse a un ciclista y comencé a gritar pidiendo ayuda.Y cuando me di cuenta de quien se trataba, dije: ¡Es el alcalde de Londres! Y los chicos huyeron”, relató la mujer, quien calificó a su héroe urbano, como el caballero de la bicicleta reluciente.

¡Salvados!

4 marzo, 2010

Cada decisión es importante. Desde que te levantas hasta que te duermes estas continuamente decidiendo qué hacer, como apagar el despertador y seguir durmiendo o levantarse, ir por un determinado lugar o por otro … Si, aparentemente son pequeñas decisiones que tardas apenas milésimas de segundo  en determinar, pero que, sin embargo, en algunas ocasiones llegan a cambiar tu vida.

Una pareja de Canarias tenía que haber volado el 20 de agosto de 2008 a las 14:45  en el avión de Spanair que se accidentó en el aeropuerto de Barajas. Sin embargo, no lo hizo ya que por tan sólo  TRES MINUTOS  no llegaron a la hora. La pareja se retrasó y aunque se apuraron  cuando llegaron al mostrador de fracturación les dijeron que el vuelo había cerrado hace tres minutos. Y fueron esos tres minutos los que evitaron que subieran en ese trágico vuelo. 

A Rafael,otro pasajero que perdió el vuelo por ”overbooking”  le ofrecieron dos posibilidades: ” Viajar en primera clase  o viajar en el segundo vuelo”. Rafael eligió en muy poco tiempo la segunda opción y no se enteró de lo ocurrido  hasta mucho más tarde. 

Goreti, otra persona que tenía previsto coger ese vuelo, había planeado sacar un billete y terminó cambiando de compañía. ” He vuelto a nacer, porque había pinchado en internet ese vuelo y por diez euros no lo he cogido, cambie Spanair por Iberia” indicó emocionado tras conocer la noticia. 

ESTAS PERSONAS SIGUEN VIVAS GRACIAS A CAMBIOS EN EL ÚLTIMO MOMENTO Y DE PEQUEÑAS DECISIONES QUE FINALMENTE TERMINARON SÁLVANDOLES LA VIDA.

“El héroe”

7 febrero, 2010

El pasado día 22 de enero se derrumbaba parcialmente en  el número 6 de la calle Mariano Fernández, del barrio de Bravo Murillo de Madrid, un edificio de cuatro plantas alrededor de las 22 horas.

¿Fallecidos?!Ninguno! , ¿Heridos? tampoco. ¿Por Qué? .Felipe Puntero, asesor fiscal de 50 años de edad y vecino del tercero D del inmueble, al descubrir unas grietas en su casa DECIDIÓ avisar corriendo  a sus vecinos para que desalojaran el inmueble. Sin llegar a imaginar que después de aproximadamente treinta minutos el edificio se derrumbaría, los vecinos  decidieron hacerle caso. En siete minutos todos salieron, llamaron a los bomberos y tras unos minutos pudieron contemplar cómo sus casas se desplomaban. Esa decisión que tomó  aquel vecino en décimas de segundos de  avisar a sus vecinos sin saber cómo sería su reacción y  que cada uno de ellos decidieran  hacerle caso  fue lo que hizo que todos se salvarán sin haber víctimas mortales. Lo que podía haber sido un acontecimiento trágico, pese a la pérdida de su casa y de sus pertenencias, terminó siendo un final prácticamente feliz.

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EL BLOG

6 febrero, 2010

En este blog  ‘ Life changes in a second'(la vida cambia en un segundo) voy a  hablar de situaciones en las que  en un segundo,

¡en  milésimas de segundo!  tu  vida PUEDE cambiar  por completo. Una simple decisión tomada  en un determinado momento  condiciona completamente  el curso de nuestra vida. Cambia, para bien o para mal, de forma  irremediable el transcurso de las cosas, hace  que ya no se pueda  dar marcha atrás en el tiempo, que las cosas que podían haber pasado,  no pasen… que   todo sea distinto o que simplemente, por esa decisión NO CAMBIE.